martes, 22 de enero de 2013

N

                                    Imaginació - n


Del diario del capitán:

"La tripulación somos todos. Sin ella no hay viaje posible. No cabe creer ser más importante uno que otro, no cabe tener mayor importancia otro que uno. Puede, incluso, que no quepa, ni siquiera tener alguna importancia.
Es imprescindible, sino llegar a comprender eso del todo, a todos los niveles, tanto intelectual como práctico, si, al menos, vivirlo de ese modo. Demostrarlo en cada acto, en el funcionamiento de cada día, en el compartir el viaje, sea cual sea la actividad que a cada cual le toque desempeñar y en la relación que deba tener con quien le toque.
Lo importante es el viaje, la nave es una, formada por la tripulación, que sigue siendo una, que a su vez, está formada por individuos que pueden creerse su individualidad hasta el punto que afecte a la tripulación y por tanto a la nave, o pueden darse cuenta de que su individualidad es tan ilusoria como única la tripulación  Entonces la nave funcionará perfectamente, y el viaje será. El viaje es lo importante."


Hoy, en el rato de los Zampa Zampa, hemos disfrutado de una cena deliciosa. Tanto lo ha sido, que me ha rondado en la cabeza establecer cada día más rato de Zampa Zampa...
Lo mejor de la cena, no lo sabemos. Quizás, lo mejor que te puede suceder en la vida, es lo que no sabes que te sucede. Es como un ingrediente secreto, que sin conocer, te hace gozar.

¿Para que querremos saber tanto a veces? ¿Es posible que exista una relación entre el saber y la imaginación?
¿Qué sabe uno que no le hayan contado previamente, que no haya experimentado, previamente también, o que no le hayan enseñado o mostrado, previamente también? ¿Y dejando todo eso que sabe mediante esos medios, que le queda a uno?¿Qué puede uno saber realmente?

A lo mejor imaginamos que sabemos, pero también sabemos que imaginamos. O creemos saber que imaginamos,o creemos saber sencillamente...

Pero también podemos imaginar, podemos creer que tenemos una capacidad llamada imaginación. Desde luego que a estas alturas, podría decir, incluso, que la imaginación no es más que una gran capacidad de relacionar conocimiento, de proyectarlo dentro de uno mismo, (si uno mismo, aún vive en la dualidad dentro-fuera), sino la capacidad sería de la naturaleza, o la gran mente que todo lo alberga.

Podemos imaginar cosas que no existen a partir de cosas que existen. Pero..¿Cómo podríamos explicar que podemos ver cosas que sencillamente nunca han existido para nosotros, y están en nosotros, en todo esto a través de nosotros?
Al humano le resulta muy complicado comprender algunas cuestiones. No son como los habitantes de otros planetas que hemos visitado. Mi tripulación es muy humana. Son tan humanos como lo es su capitán. Sin embargo, a lo largo de los viajes estelares que ha podido vivir, ha podido conocer muchos tipos diferentes de vida. Cada tipo de vida descubierto, ha mostrado capacidades que el humano no podría aceptar, ni tan siquiera soñar. Y si lo hiciese, sería imaginación, pero jamás podría creer que fuese verdad que eso que imagina, fuese una realidad palpable.
Por favor, ¿Cuantos tipos de imaginación puede haber, y de que está hecha esa imaginación sino es ya de recuerdos que son pensamientos, de lo que sabe?

Recuerdo un planeta, en el que los habitantes no creían en la imaginación. Escogieron como opción la linea recta, (el camino más corto) para llegar a la armonía en las vibraciones sensoriales que, de algún modo, creaban sus sentires y en base a ello sus estados, y por tanto, lo que humanamente, reconoceríamos como felicidad.
Al planeta lo llamamos Zurmia, y a sus habitantes, Zurmianos. No tuvimos mayor imaginación para llamarlos de otro modo, y en ello, ésta operó de la siguiente manera: escogió al azar algunas letras de nuestro abecedario, y las mezclo aleatoriamente para crear una palabra. Un nombre. Como buenos humanos que somos, el nombre tenía que tener algún significado. De no tenerlo, igualmente, al nombrarlo, se lo buscaríamos un rato, hasta que nuestros limites nos indicasen la extenuación mental, y lo dejásemos pasar de largo. Es algo muy humano querer saber, querer creer que todo dice algo, aunque no diga nada de nada.
Pero en este caso, se puede decir, que el nombre si tenia tal significado. El nombre de Zurmianos, provenía de mezclar Humano e imaginación. Todo ello, por la característica que tenían dichos habitantes respecto a la imaginación, que es que carecían de ella. ¿Porqué lo hacían así? ¿Es acaso una opción tener o no imaginación?
Ellos indicaron, que lo que nosotros conocemos como imaginación, era una característica intrínseca al conocimiento humano, y por tanto a las sociedades humanas, con sus pros y sus contras. Y apuntaron a la sencillez de procesos del pensamiento como linea recta para establecerse en un medio holgado de estado de bienestar. Curioso el hecho de que los Zurmianos, nunca hablaban de felicidad.
Sin embargo, en su hábitat  pudimos comprobar, que en muchas cuestiones, debió existir la imaginación como proceso para poderse materializar aquella realidad.

Los Zurmianos, eran seres tranquilos que irradiaban como un aura de paz y sosiego, y tenían una actitud, acertada en cada momento. Un saber estar inusitado para las masas humanas. Las masas de Zurmianos, eran tranquilas. Daba igual si hubiese uno, o dos, que cincuenta. Emanaba de ellos, de forma automática y natural, un saber estar silencioso y ordenado, lo cual creaba un magnetismo tremendo. En realidad, nunca había sentido tal vibración y poder en presencia de otros seres.

Al querer entrar en dialécticas con ellos, acerca de la imaginación, y de cómo sino hubiesen podido crear sus creaciones, ellos te miraban con una sonrisa imantante que hacía que el cerebro pareciese flotar dentro de un tarro, y la actividad cerebral, disminuía a tales niveles, que uno no podía ni pensar que era aquello de la imaginación. Sin embargo, aquel estado, se convertía en la puerta desde la que se divisaba absolutamente todo. Lo que existía, y lo que podía existir, juntos en la nada.

El Zurmiano nos mostró que el humano tenía muchas cosas, y todo lo que tiene, no es real, sino que está cargado en la mente. Y tiene que crearse constantemente. Para utilizar todo lo que tiene, el organismo invierte una enorme cantidad de energía, que solo sirve para que el humano siga teniendo hoy, lo que tuvo ayer. La energía queda presa de algún modo, en el pasado.
Nos mostró como el proceso opera por sí mismo, y cómo afrontar la existencia sin tener tantas cosas cargadas en memoria, y en especial a través de lo conceptual, que para desdicha humana, había sido responsable de muchos, sino todos, los holocaustos humanos y los problemas que aturdían a la humanidad cotidianamente.

Sin pedirlo, encontramos una respuesta extraterrestre, a una pregunta terrestre. Pues no podría existir acuerdo en lo terrestre que no viniese dado por un interés egocéntrico.

Los Zurmianos, dijeron en pocas palabras y mucho dejar ver, que el cerebro humano flota en un liquido que llamamos mente y que la práctica de la imaginación puede hacer cosas tan maravillosas como catastróficas, pero de cara a una sociedad que desease voluntariamente evolucionar e ir más allá de sus limites, para poder dejar tras de sí sus desdichas y sus malogradas instituciones y formas de organización, no era tan útil como parecía. Pues el mayor grado energético que existe sólo se da en el presente irradiando energía que va más allá de las palabras y los conceptos. Que fluye en un estado de creación que se activa cuando es necesario, y del que, sin duda, la imaginación nos distrae.

Nunca dijeron que fuese ni negativa, ni positiva, y la verdad, como humano no me importó demasiado, pero como capitán de una tripulación, no sé si llegué a poder poner en palabras de forma correcta, lo que pude observar...quizás la diferencia entre lo que vivencié, que es lo que es, y lo que he podido expresar, sea fruto de la imaginación y en ese caso, todos estaríamos dando vueltas en una pecera mirándonos las caras, y creyendo que comprendemos algo...

Los Zurmianos habían ido más allá, sencillamente siendo más sencillos, o estando más acá. Desechando aquellos procesos, que les son posibles, pero que bien observados quizás no sean del todo necesario para la creación y la supervivencia armoniosa de una especie que dice amarse.
Pues un mundo hecho de pasado es un mundo condenado por su propia estupidez.




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